Un emprendimiento de
Etcetera


 
Bookmark and Share

Diversidad Cultural
Diversidad cultural e instrumento jurídico
 

A raíz de la Declaración de Cotonú adoptada en el IIIe Conferencia ministerial sobre la Cultura (junio de 2001) y de acuerdo con la decisión de los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros (Cumbre de Beirut, de 2002), la Organización internacional de la Francofonía se comprometió a apoyar a las instancias de la Francofonía en su acción en favor de la diversidad cultural.

La Francofonía pues se comprometió a ponerlo todo en œ obra para hacer conseguir la elaboración y la adopción la UNESCO, de un instrumento jurídico internacional vinculante que daría un fundamento jurídico innegable a las políticas de conservación y desarrollo de la diversidad cultural. Adoptada en 2005 por la Conferencia general de la UNESCO, el Convenio sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales entró en vigor en marzo de 2007. Sobre los 35 primeros Estados que depositaron sus instrumentos de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión permitiendo la entrada en vigor del Convenio, 21 eran miembros u observadores del OIF. Al con fecha del 1 de julio de 2008, 43 Estado miembros u observadores del OIF había depositado su instrumento para la UNESCO.

Los países francófonos prosiguieron su compromiso implicándose en las estructuras de puesta en œ obra del Convenio, en particular, en el Comité intergubernamental para la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales. Sobre los 24 miembros del Comité, 15 son francófonos.

 
Lo que está en juego del instrumento jurídico internacional sobre la diversidad cultural
Las negociaciones del ciclo de Doha de la Organización Mundial del Comercio contemplan, en particular, una liberalización de los bienes y servicios culturales. La Francofonía juzga que tal liberalización, sin un mecanismo de reglamento que garantice el control, implicaría una uniformación cultural, afectando inevitable a la diversidad cultural, en particular, en los países menos desarrollados.

La Francofonía pues se comprometió a aplicarlo todo para hacer conseguir la elaboración y la adopción la UNESCO, de un instrumento jurídico internacional vinculante que daría un fundamento jurídico innegable a las políticas de conservación y desarrollo de la diversidad cultural.
 
Las acciones de la Francofonía

Después de la Conferencia general de la UNESCO (octubre de 2003), que adoptó el principio de la elaboración de un instrumento jurídico internacional sobre la diversidad cultural, el OIF emprendió de sostener los Estados y a los Gobiernos miembros en sus esfuerzos sobre adopción de tal instrumento por la Conferencia general de 2005, velando al mismo tiempo en paralelo para que ningún compromiso perjudicial se asuma durante negociaciones bilaterales o multilaterales sobre la liberalización de los bienes y servicios culturales. El OIF prosiguió a continuación, en estrecha colaboración con el Grupo de los embajadores francófonos a la UNESCO, su compromiso con el fin de apoyar la movilización de sus miembros para a una ratificación más amplia posible y para una entrada en vigor rápida del Convenio.

Al mismo tiempo, el OIF se había dotado con un plan operativo para hacer prevalecer la visión francófona en la puesta en œ obra de este instrumento normativo. Se organizaron, en particular, en este marco, dos seminarios de reflexión, asociando diplomáticos, a representantes gubernamentales, universitarios, expertos, respectivamente consagrados la instauración de los órganos del convenio ”, a la sede de la UNESCO, en mayo de 2007, y la cooperación internacional al servicio de un sector cultural dinámico y duradero en los países en desarrollo, en Bruselas, en noviembre de 2007.

Antes, se habían establecido algunas acciones para sensibilizar a los responsables y para acompañar el proceso de elaboración del anteproyecto a la UNESCO. Se trataba de:
misiones de Representantes especiales del Secretario General de la Francofonía para los Gobiernos;
acompañamiento por un grupo de juristas del proceso de elaboración del proyecto de convenio;
apoyo a las delegaciones francófonas durante las sesiones de negociación;
realización de estudios sobre lo que está en juego a niveles económicos de la diversidad, los acuerdos de libre comercio firmados por los Estados Unidos, el análisis jurídico de los anteproyectos del convenio, etc
concertación con la sociedad civil y apoyo de sus organizaciones representativas;
instauración de una recopilación documental actualizada en el sitio Internet del OIF;
concertación con los espacios lingüísticos socios (hispanophonie, lusophonie, arabophonie…) y elaboración de posiciones comunes;
concertación con los representantes de los Estados francófonos acreditados ante la Organización Mundial del Comercio;
apoyo al Foro permanente sobre el pluralismo cultural.
  La aplicación y el seguimiento del convenio sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales  
La aprobación, el 20 de octubre de 2005, del proyecto de convenio por un voto mayoritario espectacular, constituyó una etapa esencial. Este éxito seguiría siendo sin embargo papel mojado si no se acompañara de una ratificación rápida por los Estados signatarios, de su voluntarismo y su vigilancia en cuadros exteriores a la UNESCO.

• Es crucial que el nuevo espacio jurídico, para para ser eficaz, sea el más extenso posible y que se convierta en una realidad en los plazos más cortos. La Francofonía piensa bien dar el ejemplo en la materia.

• Hasta entonces y en los próximos años, será esencial no poner en entredicho los acervos obtenidos por el convenio y, para ello, evitar las aperturas de mercado de los bienes y servicios culturales (en sentido amplio) en el marco de las negociaciones comerciales internacionales y la firma de acuerdos bilaterales o regionales de libre comercio incompatibles con la ratificación o la aplicación del convenio.

• Por otra parte, un esfuerzo considerable deberá hacerse en numerosos países para construir políticas de protección y promoción de las industrias culturales, en sentido más amplio del término. En efecto, más allá de la indispensable conservación de las identidades culturales, lo que está en juego es también el del desarrollo. El potencial de desarrollo económico de las industrias culturales, en particular, en los países del Sur, es considerable. Aún es necesario que se beneficia de un voluntarismo político duradero que sería más sólido si se basaba en coordinaciones regionales.

Se determina a la Organización internacional de la Francofonía a proseguir su movilización, en los próximos años, en favor de estos objetivos, con el fin de dar todo su sentido al convenio del 20 de octubre de 2005 sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales.
  Contacto

  Organización internacional de la Francofonía
Dirección de lengua francesa y diversidad cultural y lingüística
13 quai André Citroën • 75015 París (Francia)

  Teléfono   (33) 1 44 37 32 09
  Fax   (33) 1 44 37 32 42
  Email   frederic.bouilleux@francophonie.org

 



Free counter and web stats